dimecres, 30 de gener de 2008

Un millar de personas se concentran contra la orden del Supremo de demoler las obras de rehabilitación del teatroTeatro






El Col.lectiu, organizador de la concentración, reclama que se llegue a un acuerdo para minimizar el daño que se haría a los festivales teatrales y al pueblo en general. Entre los partidos políticos, han firmado el manifiesto PSOE, EU, Bloc y Esquerra Republicana

Chus Villar

Alrededor de 1.000 personas se concentraron ayer, a las siete de la tarde, ante el Palacio Consistorial de Sagunto para hacer patente su rechazo a la demolición de los elementos rehabilitados del Teatro Romano que ha ordenado el Tribunal Supremo. Bajo el lema «No a la demolición. Defendamos el patrimonio», los manifestantes, convocados por el Col.lectiu pel Patrimoni Sagunti, asistieron a la lectura de un manifiesto en el que se expresó la oposición de más de 40 organizaciones culturales, políticas, sociales, deportivas, culturales y vecinales del municipio.



Entre los asistentes estuvieron concejales y diputados del PSOE, el Bloc y EU, así como alcaldes de municipios como Faura, Petrés y Gilet. En cuanto a los colectivos adheridos a la iniciativa, están también Esquerra Republicana, UGT, CC.OO., la Intersindical de Valencia, asociaciones de vecinos, entidades deportivas, ecologistas, de mujeres, fallas, institutos de Secundaria, comerciantes y ONGs.



La presidenta del Col.lectiu, Concha Cardo, indicó a esta redacción que el objetivo de la concentración era, desde el respeto a la sentencia, buscar alternativas para que «el daño sea el menor posible» para el monumento y para el municipio. Para conseguirlo, sería necesario que las partes implicadas, Ayuntamiento, Generalitat y el abogado que ha llevado adelante el recurso, Juan Marcos Molines, «lleguen a un consenso».

El manifiesto, titulado «Porque amamos a nuestro pueblo es necesario construir y no destruir», fue leído por Antonio Gómez, y en él se manifestó el rechazo enérgico a la reversión de las obras de rehabilitación del Teatro, ya que, «dado su traumático impacto urbanístico, romperá el desarrollo urbano, cultural, turístico, social y económico del pueblo».

Los firmantes piden a la Generalitat el estudio de todas las alternativas posibles para minimizar el impacto de las obras, que pondrían «en peligro la consolidación del Festival Sagunt a Escena y tantos otros acontecimientos culturales, como el Festival Grecolatino dentro de la Semana Cultural Clásica, que resultan esenciales para la promoción turística de la ciudad».

Desde una perspectiva práctica, apuestan porque el Teatro tenga un «uso funcional en su dimensión educativa y cultural» y que sea «un monumento vivo, y no un monumento muerto».
El manifiesto pide a la administración autonómica que los fondos que se destinarían a la demolición se invirtiesen en «proyectos ligados a la revitalización económica y cultural de Sagunto», como un museo didáctico del Teatro, el Castillo, el Barrio Judío, Ciutat Vella o el patrimonio industrial, entre otras actuaciones .


Sin pronunciarse a favor o en contra de la restauración que hicieron los arquitectos Grassi y Portaceli, los firmantes creen que la polémica debe quedar en el pasado, ya que ha sido utilizada políticamente, «ha perjudicado mucho a la ciudad de Sagunto. Ha sido una batalla estéril que nos ha condenado al olvido y ha paralizado las inversiones en nuestro patrimonio».
Tras la concentración, Diabólica Morvedre amenizó el acto con una actuación con tracas y fuegos artificiales.


Deniegan usar el Ayuntamiento
Los organizadores de la concentración pidieron al Ayuntamiento autorización formal para usar el Palacio Consistorial y poder así leer el manifiesto desde su balcón, pero ésta fue denegada. En opinión del concejal socialista Miguel Chover, «es una vergüenza que la casa del pueblo no pueda ser utilizada por el pueblo en un acto como éste, que es de defensa de un monumento emblemático» de la ciudad.

Por otro lado, el Pleno municipal verá hoy una moción que refleja el contenido del manifiesto leído ayer, que cuenta con el apoyo de los grupos de PSOE, Bloc y EU, y la desaprobación del PP.

Esta redacción ha podido saber que se está intentando consensuar un texto para obtener el voto de Segregación Porteña (SP) favorable a la iniciativa, ya que este grupo político considera que el texto actual es excluyente para el núcleo del Puerto Sagunto.

Una moción en la misma línea ya ha sido llevada a la Diputación de Valencia, pero sólo ha obtenido el apoyo de los socialistas.

Frente a estas actuaciones que pretenden minimizar el impacto de las obras de reversión ordenadas por el Tribunal, el Centro Arqueológico de Sagunto pide, sin embargo, que se acate la sentencia del Supremo, aunque al igual que el Col.lectiu es partidario de que se llegue a un acuerdo entre las administraciones local y autonómica y el abogado Juan Marcos Molines para desarrollar un proyecto común.

Sea como fuese, la orden de reversión, que no ha dejado indiferente a casi nadie en el municipio, como pasase con la polémica restauración efectuada en los 90, tiene un plazo de ejecución de 18 meses, tras el cual Molines pretende reclamar su cumplimiento.

Finalmente señalar que representantes de AA.VV., de sindicatos y asociaciones del comercio, «han sido excluidos de la pancarta que encabezaba la manifestación por lo que los vecinos nos hemos sentido ofendidos, sobre todo por las palabras utilizadas», señala el presidente de la asociación de Penyetes, Enrique Almenar. Según este representante vecinal las AA.VV. «hemos apoyado el manifiesto y colocado pancartas en nuestros barrios en contra de la demolición, elaboradas por nosotros. De ahora en adelante, vamos a seguir defendiendo que no se derribe el teatro, pero que el Col·lectiu no cuente con nosotros», concluye Almenar.



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